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NO, no somos vasijas…

Llevo una semana tratando de digerir esta campaña tan agresiva en contra de la Gestación Subrogada de #nosomosvasijas… y todavía no soy capaz de hacerlo…

Cada una de sus “verdades” me retumban en la cabeza, y no logro entender su postura tan violentamente negativa. Hago el trabajo de escuchar debates en la tv o por la radio, buscando ponerme en su perspectiva, pero no hay manera de encajar su discurso. Creen que defienden a la Mujer, pero lo que buscan se acerca más al control de decisión de sus pares en función de unas creencias personales específicas (basadas en prejuicios), y menosprecian a todas las otras mujeres que buscamos soluciones para nuestra incapacidad de gestar. Cómo se nota que ninguna de ellas ha tenido que buscar ventanas para salir de la oscuridad de querer formar una familia y no poder. “Adopta“, te dicen tan anchas, con tanta seguridad y superioridad, dejándonos la responsabilidad social de dar cobijo y familia a niños y niñas cuyos padres no han podido hacerse cargo de ellos, porque sí, porque no puedes parir: “Es lo que te toca“…  Y yo me pregunto, ¿quiénes son ellas para decirme a mí de qué manera tengo que formar mi familia?, ¿qué superioridad moral tienen ellas para decidir por todas qué es lo que está bien o mal en relación a las técnicas de reproducción asistida que existen en el mundo?, ¿con qué derecho vienen a decirme a mí que no acepte la ayuda de una mujer increíble que me ha elegido libremente?, ¿porque sí?, ¿porque no son capaces de creer que hayan mujeres más abiertas, más generosas, y con una perspectiva opuesta a las de ellas?, ¿porque no pueden creer que en los lugares en donde está debidamente regulado, la motivación mayor no es la económica?…

Esta campaña sólo se basa en prejuicios, y en la incapacidad de ponerse en los zapatos de otras mujeres, tanto las que necesitamos esta técnica, como las que nos ayudan a crear nuestras familias.

Alegan en contra de la cosificación del cuerpo de la mujer, ¡pero son ellas las primeras que lo hacen!. No conozco a ningún padre o madre de intención que no se refiera a su gestante como la mujer increíble, fuerte y única que nos ayuda a cumplir nuestro sueño. No conozco a ningún padre de intención que piense que es sólo el recipiente de su hijo/a, y estoy segura de que ellas tampoco. Son prejuicios infundados, porque no quieren hablar con nosotros. Nos tratan de compra niños, de explotadores, de traficantes de personas, así, abiertamente y sin ningún escrúpulo… pero, ¿qué se han creído?, ¿con qué derecho nos juzgan así?…

Creen que prohibiendo protegen, pero NO. Prohibir algo no es proteger, es obligar… y obligar a la sociedad a aceptar ideales se aleja demasiado al concepto de libertad por el que se ha luchado tanto.

Prohibir la Gestación Subrogada en Europa significa masificar las malas prácticas en países que no tienen una regulación clara frente al proceso, significa poner en riesgo a muchas mujeres que por cultura no tienen la libertad de poder decidir frente a sus cuerpos. Regular en Europa significa proteger a esas mujeres por las que luchan, significa permitir ejercer la libertad absoluta frente al cuerpo, significa que mujeres libremente, informadas y comprometidas con la causa, puedan hacer uso de sus capacidades como les de la gana, sin temor ni a la explotación ni a las malas prácticas. Significa democratizar una técnica de reproducción asistida que trae muchísima felicidad a todos los que participan en ella.

No, no somos vasijas, pero tampoco somos estúpidas. Somos mujeres capaces de luchar por nuestros derechos y libertades, respetando las libertades de las demás, y ni ellas, ni nadie puede decirnos qué podemos hacer o dejar de hacer con nuestros cuerpos.

Y no, no somos explotadores, respetamos abiertamente las libertades de nuestras gestantes, queremos que se las respete y que nadie venga a juzgarlas por lo que hayan decidido hacer o dejar de hacer por otros. Y ya hay un Juez que juzga todo el proceso, un Juez que conoce las regulaciones vigentes y que se asegura de que todos entramos libremente en todo esto.

Y no, nuestros hijos no son objetos de compra-venta, ni tampoco son elegidos a la carta, ni caprichos de ricos, ni sacados de su madre, ni nada por el estilo. Son niños normales, inmensamente deseados y esperados, niños amados y cuidados desde su concepción; niños que tienen los mismos derechos que otros (aunque se les siga denegando según quienes sean sus padres), con un origen especial que muchos ya conocen y que otros ya conocerán, niños que tienen derecho a no ser estigmatizados ni señalados… y por eso luchamos, para que ninguna otra persona pueda juzgarlos por su procedencia.

Mi conciencia está tranquila, mi relación con A ha sido siempre basada en el respeto y la admiración. La admiro por lo que ha sido capaz de hacer por mí, porque su generosidad es impagable. Es parte de nuestra vida, y siempre lo será. Y voy a luchar para que nadie la juzgue ni ponga en duda sus motivaciones. Porque lo mínimo que podemos pedir por ella es respeto

C

Fase II (o la de empezar a explicar los orígenes)

Desde el mismo momento que firmamos con la agencia el contrato, con el cual nos metíamos de lleno en todo lo que engloba un proceso de gestación subrogada, siempre hubo un pequeño miedo, un miedo que a pesar de verlo muy lejano sabíamos que algún día (si todo iba bien) iba a llegar y el cual, poco a poco, se está aproximando. Es ahora, que r está en plena transición de bebé a niño que esa duda vuelve a aparecer y como toda transición, a pesar de vivirla día a día, te aparece del modo más imprevisto. Fue durante una de sus interminables cenas que caí en la cuenta que ya distinguía sin ningún tipo de problema la figura paterna y materna (no hablo de nosotros sino la de los compañeros de guardería) y fue allí donde nos dimos cuenta que empieza la Fase II, la fase en la cual le vamos a tener que ir introduciendo  de la manera más naif posible cómo fue su llegada al mundo.

Antes de continuar partamos desde el inicio. Ya hemos comentado en varias ocasiones que nuestro lugar de residencia es Mataró (30 km al norte de Barcelona). Mataró es una ciudad mediana, de unos 120.000 habitantes, y residimos en el centro donde tenemos nuestro negocio. Esto quiere decir que nos conocemos entre todos y sabemos casi todo de casi todos. Esta situación nos llevó a encarar el embarazo con la mayor naturalidad posible y asumiendo que a la que alguien se enterara los demás también lo harían, como así fue. Es decir, que la inmensa mayoría de personas que forman nuestro día a día (incluimos tanto a amigos como al panadero, frutero, vecinos, clientes etc…) lo saben por lo que la transparencia absoluta hacia nuestro hijo sabemos que no tiene negociación posible, tiene que ser al 100%.

¿Qué supone esta transparencia?

Pues básicamente que todo comentario que en un futuro pueda ir escuchando lo haya ya escuchado e interiorizado previamente en casa. Que en un futuro, cuando alguien le diga que nació por un “vientre de alquiler”, sepa contestar que no, que nació mediante una gestante subrogada llamada A y residente en Atlanta.

¿Cómo hacerlo? 

Sin duda que se trata de la pregunta del millón de dolares. Hay que matizar que no tenemos ninguna experiencia en psicología ni sociología como para poder dar una respuesta coherente a la pregunta. De hecho el único dogma que hemos podido cribar acerca de toda la información que hemos podido leer es aquel que habla de contar los orígenes cuanto antes mejor, sin esconder nunca nada, así que nuestras primeras acciones van a ir dirigidas a eso, a empezar a que interiorice la palabra surrogate mediante fotos. Tenemos distintas ideas al respecto, todas relacionadas a fotos que tenemos de nuestras distintas estadías en EE.UU, para que a partir de dichas fotos elaborar un álbum cronológico  que finalice con su nacimiento, teniendo como finalidad el hecho de que pueda relacionar ya la imagen de A con la palabra surrogate. Es decir, que sin llegar a entender el significado de la palabra surrogate, si lo relacione cuando vea su foto.

¿Servirá de algo?

Pues ni idea. Como ya hemos comentado entramos en una etapa totalmente nueva para nosotros, donde no sabes muy bien si estás usando las palabras adecuadas para la edad que tiene, si aún es demasiado pronto para empezar con el trabajo de interiorización pero si que tenemos algo muy claro y es  que no podemos tardar mucho. Si alguien ya con hijos más mayores nos pueden aportar su experiencia será muy bien recibida, somos “nuevos” en esto y experiencias de IP’s que ya lo hayan/estén pasando nos serían de gran ayuda.

Pues lo dicho, ya iremos contando por aquí como se desarrollan los acontecimientos y como va cogiendo forma la Fase II.

R&C

 

 

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