La vieja Europa

Ayer Europa se paralizó. Una aplicación llamada Uber consiguió que todos los taxistas de las principales ciudades europeas se echaran a la calle pidiendo la prohibición de la que ellos consideran competencia desleal. No les voy a quitar parte de razón a los taxistas en sus reivindicaciones, ya que tienen toda la razón cuando argumentan que sus costes de trabajo (licencia, impuestos…) son mucho más elevados que los que se generan con esta aplicación, pero no nos engañemos, el culpable aquí no es Uber ni la solución es prohibirlo como piden desde el gremio. El culpable aquí es el Gobierno y la solución pasa por una regulación que permita la coexistencia de ambos.

Este ejemplo nos pone de nuevo ante un escenario cada vez más común en Europa y que no es otro que el de  la incapacidad sistemática que demuestra a no evolucionar hacia el siglo XXI. Parece que el reloj se paró con el cambio de siglo y miramos atónitos como en otros lugares del mundo van coexistiendo, mediante regulaciones que lo van permitiendo, las dos nuevas realidades, el viejo y el nuevo mundo.

Por desgracia esta paralización no se da sólo en el ámbito tecnológico. Uno mira con mucha envidia como en otros países el concepto de paternidad/maternidad ha ido evolucionando y se ha ido adaptando a una nueva realidad, como han sabido evolucionar y dar tanta importancia a la intención de ser padres como al hecho de parir, como se han adaptado a una demanda social que necesitaba de un marco legal y de una regulación para poder llevar a cabo un proceso de gestación subrogada ya que ¿quién es el Estado para prohibir un acuerdo entre dos partes, siempre que exista libertad por ambas ? o volviendo a Uber ¿Quien es el Estado para prohibir que dos particulares, mediante una aplicación, se pongan de acuerdo para hacer un trayecto juntos?.

En los últimos años vengo oyendo que China va a ser el gran dominador económico del siglo XXI. Yo lo dudo mucho, sólo hay que ver como se mueve hoy el mundo y quien lo mueve. ¿No es curioso que todas las aplicaciones que cambian modelos económicos vengan de garajes de los EE.UU? sólo hay que observar que son ellos los que nos dicen cómo comunicarnos, con que aparatos hacerlo, cómo escuchar música, ver películas (los taxistas me recuerdan a la SGAE hace unos años) o comprar libros.

Resumiendo, mientras en algunos países papa y mama o papa y papi o papa van a visitar a su surrogate pudiendo escoger entre los taxis de toda la vida o a un particular vía Uber, aquí en Europa tenemos que seguir cogiendo el taxi de toda la vida para ir al aeropuerto y cruzarnos medio mundo por tal de seguir un sueño, para encima después encontrarnos con todas las trabas legales que no nos encontramos en el país de origen, llevando a la situación actual de niños a quien se les deniega la inscripción al Registro Civil. Ahora mismo en el mundo existen dos velocidades, dos ritmos,  los que aún continuamos en el siglo XX, anquilosados en un sistema con regulaciones y prohibiciones arcaicas, y los que van a velocidad de crucero y metidos de lleno en el siglo XXI.

R&C

 

 

Etiquetas: ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: